¿New era: d.C-19? University professors worries and challengers of new normality
Autores: Berta Margarita Gonzales Rivero. Universidad de La Habana. Cuba
Para citación de este artículo: Gonzales Rivero, B.M.; (2022). ¿Nueva era: D.C-19? Preocupaciones de profesores universitarios y desafíos de la nueva normalidad. En Revista Masquedós N° 8, Año 7. Secretaría de Extensión UNICEN. Tandil, Argentina.
Recepción: 09/05/2022 Aceptación final: 18/07/2022
El propósito del artículo es reflexionar acerca de la situación presentada con la pandemia de COVID-19 que ha afectado en todos los órdenes a la humanidad y los retos de la nueva normalidad. Se precisa la situación de la educación superior y se toma en consideración una revisión de autores interesados en el tema, una encuesta realizada a 27 profesores de diferentes universidades y se aplica el método deductivo. Los efectos de esa catastrófica situación son tratados mostrando sus consecuencias desfavorables y también las que pueden considerarse oportunidades para un desarrollo de la educación. Los profesores han tenido que enfrentar su actividad en medio de un contexto de afectaciones de todo tipo y variarla por el teletrabajo y la docencia virtual. Esto es percibido como una sobrecarga. El obligado paso a la docencia online requiere un estudio más profundo en el futuro, donde se avizora que no prevalecerá. Se dan reflexiones sobre una serie de aspectos que demandan estudios rigurosos, tales como el aprendizaje autónomo, las nuevas características de la comunicación e interacción de profesores y estudiantes, la instrumentación de las nuevas tecnologías en la enseñanza y sus bases pedagógicas. Es de destacar la emergencia del trabajo metodológico que demandan las transformaciones necesarias, a pesar de la incertidumbre e inseguridad, para el momento de la nueva normalidad.
Palabras clave: pandemia COVID-19 - docencia universitaria online - tecnologías en enseñanza - aprendizaje autónomo - nueva normalidad
The purpose of this article is to reflex about the COVID-19 situation, that affect Humanity. It explains higher education situation and considers the review of authors, a test realized by 27 professors of some universities and the deductive method. The effects of that catastrophic situation are negative, but there are some that may be considered opportunities to develop education. The professors have to confront their activity in a context of negative influences and they had to change to work on home and teaching online. This type of teaching requires more studies because it seems to be not unique. Some concepts will be change: independent learning, new communication and interaction, TICs and their pedagogic theoretical bases. The methodological work demand urgent changes for the new normality.
Keywords: Covid-19 pandemic - university teaching online - technologies in teaching - independent learning - new normality
La aparición en el año 2020 de una nueva enfermedad, que rápidamente tuvo que ser declarada como pandemia mundial por la OMS, cambió la vida y la actividad de todos los seres humanos. No ha quedado ningún aspecto de la cotidianidad que no haya sido impactado por la COVID-19. Probablemente no ha existido otra con las características de esta, especialmente por su rápida propagación y por la transmisión muchas veces invisible. Pareciera que la inteligencia del virus le ha permitido aprovechar la globalización y las posibilidades de interacción social para viajar a sus anchas.
Esta situación es un claro ejemplo de que la educación no puede evadir ningún cambio, novedad, transformación, crisis, etc. de cualquier tipo que se produzca porque todo lo que ocurre en el mundo la impacta. La educación siempre se ve impelida de ponerse a tono con la situación mundial, pero la realidad actual ha superado las expectativas de los profesores y mucho más en la educación superior. Se presenta una situación excepcional para la que ni instituciones ni profesores estaban preparados. Esta pandemia ha profundizado, acrecentado y evidenciado las inequidades, tanto intrínsecas como externas, de los diferentes países que intentan enfrentarla.
La rapidez y complejidad de la vida ha impedido que se hayan realizado los necesarios estudios sobre las repercusiones de la pandemia en el proceso de enseñanza aprendizaje. Los docentes vivencian preocupaciones que saben no serán resueltas cuando se controle, sino que se avecina otro panorama que las acrecentará. Algunos autores han iniciado sus trabajos en este sentido, pero queda mucho por estudiar. No obstante, es una necesidad que no debe dilatarse porque transforma la mayoría de los conceptos que hasta ahora han prevalecido y tiene, además, el riesgo de que su enfrentamiento con premura pueda llevar a errores no solo insalvables, sino que pueden permanecer ocultos durante algunos años.
Este artículo tiene como propósito reflexionar sobre cuestiones que tienen relevancia educativa en el contexto de la pandemia y repercusiones futuras. Para ello se aplicó un cuestionario a 27 profesores universitarios de manera presencial que ejercen docencia en diferentes academias en disciplinas relacionadas con medicina, tecnología de la salud, enseñanza militar y ciencias sociales. Además, se revisan y analizan artículos de autores interesados en la temática en publicaciones recientes con el propósito de conocer las particularidades de las preocupaciones de los docentes en situación de pandemia y el panorama futuro.
La realidad en que ha estado sumergida la población mundial presenta particularidades que expresan las presiones que rodean a la persona, y que puede compararse, desde el punto de vista psicológico, a una cápsula que está obligada a no abrir, pero que necesariamente no puede perder su relación externa. Su esencia contradice la naturaleza del ser humano, que es social, por lo que se multiplica su efecto y se convierte en la principal fuente de trastornos.
Las principales características son:
A esto se unen los efectos que la pandemia impone en la educación, especialmente la educación superior. Tales como:
En la encuesta del encuentro de International Association of Universities (IAU) (Marinoni et al., 2020, citado por Ordorika, 2020) se exponen las tendencias de la educación superior mundial en pandemia, entre ellas:
A esto se suma la situación de América Latina, que es aún peor no solo desde el punto de vista económico y tecnológico, sino de sanidad.
Aunque los estudios se dedican a las consecuencias o efectos negativos de la pandemia, hay algunos que constituyen si no fortalezas al menos oportunidades. Es innegable que la mayor afectación está en los efectos psicológicos, ya que el resto son reversibles y de ello dan cuenta los estudios. Pero aunque estos no permitan su percepción objetiva hay cuestiones que son favorables. Ellos serán temas de debate y desarrollo al llegar a las condiciones nuevas o posteriores a la pandemia, denominada nueva normalidad. Entre ellas:
Para explorar cómo viven los docentes la situación presentada por la COVID-19, que ha dado un vuelco inesperado a la vida de los seres humanos, se aplicó un cuestionario a 27 profesores de diferentes universidades cubanas, de manera presencial. Si bien los resultados de la muestra no pueden ser generalizados, al menos contribuyen a ir avanzando para comprender consecuencias de esta pandemia y orientar los esfuerzos. Se solicitó que las respuestas estuvieran dirigidas a la vida académica, para aislar los contenidos de los otros efectos que reciben las personas, como los psicológicos que aparecen en la literatura internacional (Quisque y García, 2020). Por supuesto, ellos inciden y se relacionan con los expresados en este estudio.
En la Tabla1 aparece la variable Percepción de cambios en la vida académica a causa de la pandemia expresadas por los sujetos encuestados. Los indicadores se crearon de la categorización de contenidos de las respuestas y aparecen en las filas de la tabla con sus frecuencias.
El cambio que más percibe el profesor (32,7%) es la necesidad de pasar a la docencia online y, por consiguiente, una variación esencial de la metodología. Aunque no puede decirse que esté consciente cabalmente de lo que ello implica, se ha ajustado a trasladarse de un tipo a otro de enseñanza. Un 20% se relaciona con indicadores específicos, necesidades metodológicas sentidas: como el apresuramiento en el cumplimiento de objetivos e impartición de la asignatura con más contenidos, cambio que requiere la evaluación, la realidad del papel activo del estudiante que exige más estrategias participativas, de trabajo grupal y, por consiguiente, más trabajo metodológico. Aparecen otros relacionados con los cambios de las prácticas de estudio que implican más carga docente al dividirse los grupos; y, la disminución de ellas. Hay respuestas que expresan el impacto de esta modificación en la rutina de los exámenes y la optimización del tiempo planificado. Esta toma de conciencia sobre los cambios en la metodología ha resultado útil para dar valor a los entornos virtuales y las redes.
Se perciben otras formas de la comunicación (14,5%). La necesidad de guardar la distancia física (en el caso de la presencialidad), las distorsiones debido a la mascarilla sanitaria, la necesidad del aumento de la voz y la limitación de las expresiones no verbales son aspectos que se reflejan en la nueva docencia. Aunque se conoce que en los ojos hay una fuente amplia de expresión que complementa el lenguaje verbal, ello se integra a la expresión de la cara en general, a la expresión de la boca y en esas condiciones está limitada. La comunicación es incompleta y aún no se han instaurado expresiones alternativas que sean complementarias.
Los estudiantes aparecen en los cambios vivenciados por los profesores (12,8%). Han tomado mayor conciencia de sus necesidades, se percatan de que es necesario tenerlas en cuenta y les impacta la no necesaria asistencia puntual a clases. Profesores con vulnerabilidad a la Covid-19 se han lamentado de tener que dejar a otro la atención de sus estudiantes. Por otra parte, vivencian cambios en el rendimiento académico y el dominio de las materias.
Hay indicadores que revelan percepciones (10,9%) relacionadas con el indicador teletrabajo. Esta modalidad, aunque siempre estuvo concebida, era ignorada y en ocasiones relacionada con prejuicios laborales. La pandemia ha obligado a asumirla, pero evidentemente impacta como cambio percibido. También hay respuestas acerca de la disminución de eventos y de formación docente concebidos hasta ahora como presenciales. Pocos hacen alusión a la falta de tecnología para sus nuevas funciones. Por último, se da una expresión (9,1%) de efectos psicológicos vinculados a la pandemia y la condición de vulnerabilidad de la persona y su impacto en el desempeño.
En la Tabla 2 se presentan los resultados referidos a la variable Preocupaciones principales de los docentes relacionadas con su vida académica a causa de la situación de pandemia. De igual forma se precisó que se refirieran a su desempeño, y no a otras.
Expresan preocupaciones relacionadas con la calidad de la metodología de enseñanza, que ocupa el valor más elevado (44,9%) y respecto a la calidad de la docencia, de forma general, haciendo alusión a la no efectividad de las clases por TV. Esto último coincide con el estudio de J. Fernández, J. Domínguez y P. Martínez (2020). Preocupan las evaluaciones y clases prácticas. Esos resultados difieren de los obtenidos por M. Sánchez et al. (2020) que ubican en tercer lugar las preocupaciones relacionadas con la metodología y la didáctica y en primer lugar, los aspectos logísticos. Aparece un contenido relacionado con la necesidad de comunicación presencial y las dificultades de la no presencial.
Las preocupaciones relacionadas con posibilidades para enfrentar la situación tienen un 40,8%. Ellas están orientadas al aumento de la carga tanto de trabajo como doméstica, reflejada en otros estudios (Fernández, Domínguez y Martínez, 2020), la necesidad de confinamiento que limita no solo la movilidad sino la mejor interacción de los actores. Asimismo existen preocupaciones acerca de las actividades de superación y del débil domino de las TIC. Esto último, encontrado en los estudios de Gyamph et al. (2020, citado por Quisque y García, 2020; y por Fernández, Domínguez y Martínez, 2020). La preocupación por la falta de recursos tecnológicos en el presente estudio no es significativa. Se hace referencia a los cambios de hábitos en la vida cotidiana vinculados a las medidas sanitarias. Hay dos respuestas que resumen sus preocupaciones proyectándolas hacia cómo será el futuro.
Las inquietudes que tienen que ver con el indicador de los estudiantes (14,3) expresan la no preparación de ellos para la nueva metodología. Similares resultados encontraron Fernández, Domínguez y Martínez (2020) en su estudio ya que el alumnado entregaba las tareas físicas y el porcentaje de cumplimiento era variable, lo cual es expresión de la necesidad del autoaprendizaje. En este indicador además se hallaron respuestas sobre la posibilidad de pérdida de habilidades, motivación y capacidades dadas por la necesidad de adaptación. Esto coincide con otros resultados (González, Barba, Bores y Gallego, 2020) donde se encontró la expresión de inseguridad e incertidumbre de los estudiantes al tener que aprender con la nueva metodología.
El estudio evidencia que la metodología emergente constituye la cuestión más inmediata de cambio percibido y la principal preocupación de los docentes. Algunos cambios percibidos, que especifican aspectos metodológicos, evidencian carencias pedagógicas y didácticas relacionadas con la maestría profesional. El trabajo metodológico ha reaparecido ocupando un lugar sobresaliente para la calidad de la formación. Evidentemente los estudiantes se han hecho más visibles, ocupan un papel principal en el escenario educativo. Los profesores se han visto obligados a someterse a su protagonismo.
El contexto del profesor tiene una complejidad que afecta sustancialmente sus posibilidades reales de enfrentarlo, es esencial la sobrecarga inesperada y encubierta por el trabajo online y la docencia virtual. Exige más energía y esfuerzo. Con cierta diferencia de otras profesiones, debe continuar su actividad con calidad y en un proceso drásticamente transformado. No obstante las limitaciones del país, con las dificultades económicas y otras, y la falta de recursos tecnológicos no ocuparon un elevado lugar.
El profesorado tuvo que trasladarse a la docencia online y ello impactó en su profesión, lo que se refleja en los resultados del estudio. Aunque se habla de este tipo de docencia, no existen muchas definiciones. María I. García y Judit Taberna (2021) aportan un concepto que está muy orientado a la conectividad, que es el más recurrente. La inevitable incorporación de las potencialidades de los recursos tecnológicos en educación provoca un uso no concebido en su origen y, por tanto, desafío esencial para la docencia. Lo fundamental no estriba en las facilidades de conexión, sino en la influencia en el desarrollo del pensamiento y de las personalidades de los estudiantes (proceso que transcurre imperceptiblemente) que trasciende dicha conexión. Este es un tema pendiente en educación, que tiene el peligro de aplazamiento involuntario.
El valor principal de la docencia online (ahora inadvertido) es el paso del aprendizaje dirigido a un aprendizaje autónomo. Existen muchas definiciones del aprendizaje autónomo que, por supuesto, tienen su base en las concepciones pedagógicas que las sustentan. Una definición aceptable es la de J. Cabero (2013) que va dirigida a la aplicación de estrategias propias, la autoevaluación y el paso de receptor pasivo a actor clave en el estudiante, que toma sus decisiones de manera consciente.
La concepción del aprendizaje autónomo tiene que trascender la fundamentación cognitivista, que implica dejar de ver la reflexión como simple proceso de pensamiento y concebirla como cualidad de la personalidad (González, 2016). Es un tema pendiente y urgente. También, incursionar en aspectos vinculados a las tecnologías como los llamados entornos virtuales de aprendizaje. Se asevera que no existe una teoría de enseñanza aprendizaje para esos entornos, aunque algunos refieren el constructivismo y la teoría de la complejidad, y la pedagogía de la proximidad. A todo esto se vinculan conceptos que surgen influenciados por las nuevas tecnologías como aprendizaje emergente, aprendizaje ubicuo, rizomático. Todas estas propuestas están permeadas de una visión tecnológica en detrimento de la formación y la pedagogía. Una idea que refleja esta situación es la expresión de Siemens: “la tubería es más importante que el contenido que discurre por ella” (citado por Cabero y Llorente, 2015, 189). Cabero y Llorente precisan que “el objetivo no es llenar mentes, sino más bien abrirlas” (Cabero y Llorente, 2015, 189). ¿Será volver otra vez a la tabla rasa o la cabeza vacía?
El aprendizaje autónomo está intrínsecamente vinculado a la perspectiva de interioridad de la categoría formación, la posición del sujeto (González, 2015). Esta perspectiva, siempre presente, no es tenida en cuenta. No obstante, la situación actual la ha puesto en el centro sin que se pueda evadir a riesgo de afectaciones esenciales en la formación de los estudiantes. El cambio de una metodología presencial a la no presencial además de necesitar tiempo para su diseño e implementación exige otras cuestiones a las que han hecho referencia algunos autores (Fernández, Marquina y Rabossi, 2020; Quisque y García, 2020; Torrecillas, 2020; García y Taberna, 2021).
No se trata solo de una cuestión de recursos tecnológicos, abundantes o insuficientes, sino de profesores capacitados con las competencias informacionales e informáticas para instrumentar y realizar el proceso de enseñanza aprendizaje. El panorama se vio agravado por el desconocimiento de su uso pedagógico, referido a la influencia de las tecnologías en el desarrollo integral de los estudiantes, a su uso educativo, la personalización de la enseñanza, la inclusión de diversos escenarios, la concepción y desarrollo del aprendizaje autónomo, la comunicación y la cooperación en los grupos de trabajo, etc.
La experiencia que se ha estado viviendo, con final incierto, lleva a reflexionar sobre la denominada nueva normalidad o día después de la COVID-19. Su condición de influencia global y de cambio radical en la vida del planeta, con sus catastróficas consecuencias, aún no mensurables, pueden bien calificarla de una nueva era (d.C-19) para la humanidad. El futuro está lleno de interrogantes. Si las personas han tenido que enfrentar, como han podido, la situación excepcional que viven, la que ha generado incertidumbres, miedos, inseguridad, etc., de igual manera se experimenta el futuro.
Se vislumbra un contexto con predominio de las TIC, esencialmente virtual, que agilizará la vida de las instituciones educativas. En la enseñanza se avizora la prevalencia de la docencia online con los indudables interrogantes. De ahí que se agregue otra modalidad denominada híbrida (Quisque y García, 2020; Ordorika, 2020). La decisión implica realizar investigaciones sobre lo expresado anteriormente. El confinamiento obligado ha revelado el papel de las tecnologías no solo en la educación sino en la vida cotidiana. Tanto es así que difícilmente se pueda retroceder a la ausencia de ellas. Los retos de la expansión tecnológica están en la reinterpretación de conceptos como aprendizaje online, metodología virtual, conectividad, etc. No es uso de herramientas virtuales y multimedia sino uso pedagógico y formativo de ellas. Nuevas reglas de interacción son necesarias; por eso, uno de los éxitos es encontrar esas nuevas reglas del trabajo en colaboración, a distancia y cuando lo desee el estudiante. Son diferentes a las tradicionales y no de libre albedrío. Es un futuro que no ha podido mostrar su esencia, pero que lleva a interrogantes. ¿Cómo será la nueva normalidad? ¿Qué nuevos cambios traerá? ¿Cómo remediar las involuciones sufridas y cómo dar los saltos cualitativos? ¿Qué pedagogía se requiere?
Los cambios a que se ha visto obligada la educación, especialmente la educación superior, han puesto en evidencia un conjunto de aspectos psicológicos, económicos, políticos y pedagógicos a los que es imprescindible dar solución. Se han impuesto las tecnologías y las modalidades online para poder dar continuidad a una parte de la vida en las instituciones educativas. Pero las ventajas que ellas brindan y la aparente facilidad para enfrentar las condiciones de la COVID-19 no disminuyen todo lo que emana de su instrumentación y los problemas que surgen. Las transformaciones metodológicas para la docencia online requieren un profundo y riguroso análisis y dependen en gran medida de la preparación de los profesores en la pedagogía de la educación superior, aún pendiente de su desarrollo. El dominio de las herramientas tecnológicas, que es deficiente, no basta para darle el uso adecuado en un proceso de enseñanza aprendizaje.
La tesis de lo imprescindible del protagonismo del estudiante ha tomado una vigencia imparable y los profesores no cuentan con la concepción y las metodologías adecuadas para asumirlo. El balance, a dos años de la aparición del virus que ha afectado a millones de seres humanos, indica que no todo está perdido. Germinan temas olvidados para estudios futuros, que contribuirán a la calidad de la formación, en un mundo completamente diferente al conocido hasta hoy.
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Tabla 1. Porcentaje en los indicadores de la variable Cambios percibidos por el docente en situación de pandemia
Indicadores de la variable Cambios percibidos por el docente |
Frecuencia de respuestas |
% |
Cambios en aspectos específicos de la metodología |
18 |
32,7 % |
Cambios en la metodología de enseñanza sin especificar |
11 |
20% |
Cambios en la comunicación del proceso |
8 |
14,5 % |
Cambios relacionados con estudiantes |
7 |
12,8% |
El teletrabajo |
6 |
10,9% |
Cambios que atañen a sí mismo |
5 |
9,1% |
Total de respuestas |
55 |
100% |
Elaboración propia |
Tabla 2. Porcentaje en los indicadores de la variable Preocupaciones de los docentes
Indicadores de la variable Preocupaciones |
Frecuencia de respuestas |
% |
Relacionadas con la metodología de enseñanza |
22 |
44,9% |
Relacionadas con las posibilidades de enfrentar la situación |
20 |
40,8% |
Relacionadas con los estudiantes para enfrentar la situación |
7 |
14,3% |
Total de respuestas |
49 |
100% |
Elaboración propia |